sábado, 8 de agosto de 2009
martes, 10 de marzo de 2009
EL RINCÓN SUPERFICIAL: Fashion Style.
Hace poco leí un artículo (No sé cómo llamarlo) en el cual Alexander Kapranos mencionaba las cosas con estilo sin las cuales no podía vivir (o verse tan cool, porque vivir sin todo eso, se puede).
Llegué a la conclusión de que nunca nadie me lo va a preguntar, así que si quiero que la gente se entere de los que yo uso (o sea tema medianamente privado, sin importancia y estúpido) debo preguntármelo a mí misma.
Aquí va.
Este labial lo compré por doscientos pesos en la Rote Rose, se pega a la boca como tempera (o sea bien) y sospecho que es cancerígeno.
La tapa se hunde demasiado así que ingenié un refinado sistema para que esto no ocurra: le pegué scotch en la base, lo que hace que se vea tellibledelegante. Como para sacarlo en una comida y dejarlos a todos con la boca abierta.
Mis botines. Mi madre dice que parezco mendiga con ellos. Yo le respondo que los mendigos estarían felices de tirar la pinta que yo tiro. Pero insiste en burlarse de su punta peladita.
Un día yo estaba preocupada de que me los robarán y me dijo: “¿Quien se va a querer robar esas hueás?”, en el más amable de los tonos.
Un día yo estaba preocupada de que me los robarán y me dijo: “¿Quien se va a querer robar esas hueás?”, en el más amable de los tonos.
Mi cámara fotográfica. Por si acaso veo a Leonardo DiCaprio robándose un auto… lo cual querría inmortalizar.
Reproductor de mp3. Por si quiero evadirme de la sociedad.
Carné de identidad, por si acaso encuentran mi cadáver (Así no le toca tanto trabajo a los señores carabineros (?)) o en caso de que me den ganas de arrendar una película.
Mi velo
Lo uso para que los hombres se pregunten cual es mi color de pelo y me propongan matrimonio con tal de enterarse.
En realidad lo usaba como bufanda hasta que un día me lo puse en la cabeza y no faltó el tipo que pensó que yo era árabe. Me entretuvo increíblemente. Así que a veces me lo pongo para reírme un poco.
Supongo que no va a faltar el que diga que se trata de síndrome de déficit atencional. Se equivocan, es más bien esquizofrenia, o algún trastorno parecido…
En realidad lo usaba como bufanda hasta que un día me lo puse en la cabeza y no faltó el tipo que pensó que yo era árabe. Me entretuvo increíblemente. Así que a veces me lo pongo para reírme un poco.
Supongo que no va a faltar el que diga que se trata de síndrome de déficit atencional. Se equivocan, es más bien esquizofrenia, o algún trastorno parecido…
¿Dónde comprarlos?
Labial… Rote Rose, 200 pesos.
Gafas… Cuneta, 1000 pesos.
Botines… ropa usada, 3000 pesos más o menos.
Cámara fotográfica, reproductor mp3… grandes tiendas y especializadas.
Carné identidad… registro civil.
Velo… Ripley, 5000 pesos.
Gafas… Cuneta, 1000 pesos.
Botines… ropa usada, 3000 pesos más o menos.
Cámara fotográfica, reproductor mp3… grandes tiendas y especializadas.
Carné identidad… registro civil.
Velo… Ripley, 5000 pesos.
lunes, 9 de marzo de 2009
EL RINCÓN CINÉFILO:Sólo un sueño.

Una película de amor sobre lo que pasa cuando se acaba el amor (o empieza a acabar).
Trata sobre una sombría dueña de casa (que no siempre fue sombría ni dueña de casa, sino que precisamente cuando se hizo dueña de casa se hizo sombría) y su esposo, un hombre que trabaja y triunfa en un oficio que no le interesa en lo más mínimo.
Ambos están hartos: ella de estar confinada a las labores domesticas y el de trabajar en algo que no le gusta para poder mantener a su esposa libre de otras labores que no sean las labores domésticas.
Como a ninguno le gusta lo que hace, tienen tendencia a sacarlo en cara y a sentirse mártires.
Ella idea un plan para escapar de aquella vida aburrida: abandonarlo todo e irse a vivir juntos a Francia. Se ofrece a mantener a la familia, mientras están allá, para que así su marido, que trabaja en algo que no le gusta, averigüe que le gusta.
En definitiva una película para quienes gusten del drama y busquen uno en la cartelera.
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